Esta es una receta muy sencilla y esta masa para panes admite muchas variables, todo dependerá del gusto del comensal, como siempre. Hay que animarse a hacerlos ya que son muy fáciles y representan una opción saludable ya que no llevan ningún tipo de conservante ni aditivo.
Ingredientes:
Harina 0000 500 grs.
Levadura 50 grs.
Sal 1 1/2 cucharada
Azúcar 1 cucharada
Manteca 25 grs.
Agua 250 cm3
Huevo 1
Leche cantidad necesaria
Salame, jamón, queso rallado, orégano, cebolla picada para saborizar
Preparación:
Hacer una corona en la mesada con la harina y la sal. Aparte diluir la levadura en el agua tibia con la cucharada de azúcar y diponer esta mezcla en el centro de la corona. Ayudado de cornet o simplemente con la mano, comenzar a integrar todo hasta obtener una masa uniforme y ahí entonces incorporar la manteca pomada. Amasar un buen rato hasta que la manteca esté totalmente integrada y la masa resulte lisa. En este momento es cuando saborizamos los panes de acuerdo a nuestro gusto. Podrán ser de cebolla, jamón, salame, queso, orégano… Una vez saborizado, dejar reposar el bollo (o bollos si decidimos hacer varios sabores) tapado con papel film o con un repasador hasta que doble su volúmen. Si tapamos con papel film dejarlo “flojito” sino no permitirá levar y aumentar el tamaño. Transcurrido este tiempo (una media hora aproximadamente), cortar el bollo en pequeños bollitos de 25 grs. cada uno aproximadamente, hacerlos pequeños bollitos y disponerlos en una placa de horno enmantecada, estibándolos uno al lado del otro, tocando sus lados entre si. Hacer cortes en la parte superior para distinguir los diferentes sabores. Dejar levar nuevamente unos 15 minutos. Pintar con el huevo batido con leche (suavemente, cuidando de bajarlos) y llevar a horno medio previamente calentado unos 20 minutos (siempre dependerá de cada horno).
Esta forma de estibado nos permitirá que no formen corteza en sus bordes, pero si no quisiéramos ésto, solo tendremos que separarlos un poco más.
0 comentarios:
Publicar un comentario